Versículos de fortaleza

Encontrar fortaleza en nuestras vidas, no es una tarea sencilla, todos nos encontramos expuestos a momentos difíciles que van mermando ese valor que tenemos, a tal punto que en ocasiones podemos llegar a perder cualquier esperanza, por ello este concepto es tan importante, es pocas palabras, sin fortaleza no existe esperanza.

Aunque no todo está perdido, debemos recordar en todo momento que siempre tenemos segundas oportunidades, y esto se produce gracias al amor de Dios que tiene para con nosotros, existes diferentes motivos que nos pueden dejar sin esperanza, y no importa si son graves o menores, debemos saber que no todos soportamos lo mismo y no está mal porque para todo existe solución y Dios es la piedra principal para encontrar esa paz y a su vez esa fortaleza que todos necesitamos para continuar en esta vida.

Es muy importante tener a Dios presente antes que cualquier otra cosa, él es el medio con el cual vamos a poder encontrar la paz y la fortaleza, debemos saber qué, mientras cumplamos con su voluntad, el siempre intervendrá por nosotros y nunca nos dejará solos, en todo momento nos dará fuerza para salir adelante, incluso si el problema en el que estamos parece no tener fin, siempre debemos confiar y Dios hará tarde o temprano.

En la Biblia encontraremos diversos versículos que nos ayudarán a encontrar esa fortaleza que todos necesitamos en algún momento, por ello aquí te dejamos los mejores.

1. La cabeza de todo

Toda la plenitud de la divinidad habita en forma corporal en Cristo; y en él, que es la cabeza de todo poder y autoridad, ustedes han recibido esa plenitud.
Colosenses 2:9-10


2. Excelso es su poder

El Todopoderoso no está a nuestro alcance;
excelso es su poder.
Grandes son su justicia y rectitud;
¡a nadie oprime!
Job 37:23


3. Cuerda de tres hilos

Uno solo puede ser vencido,
pero dos pueden resistir.
¡La cuerda de tres hilos
no se rompe fácilmente!
Eclesiastés 4:12


4. El Señor es mi roca

¡Cuánto te amo, Señor, fuerza mía!
El Señor es mi roca, mi amparo, mi libertador;
es mi Dios, el peñasco en que me refugio.
Es mi escudo, el poder que me salva,
¡mi más alto escondite!
Salmos 18:1-2


5. El Señor está con su pueblo

El Señor fortalece a su pueblo;
el Señor bendice a su pueblo con la paz.
Salmos 29:11


6. Poder de Cristo

Pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo.
2 Corintios 12:9


7. El gobernante de todo

De ti proceden la riqueza y el honor;
tú lo gobiernas todo.
En tus manos están la fuerza y el poder,
y eres tú quien engrandece y fortalece a todos.
1 Crónicas 29:12


8. Fortalécete por la gracia

Así que tú, hijo mío, fortalécete por la gracia que tenemos en Cristo Jesús.
2 Timoteo 2:1


9. Su divino poder

Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda.
2 Pedro 1:3


10. El Espíritu Santo

Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.
Hechos 1:8


11. El mismo hasta el fin

¿Quién realizó esto? ¿Quién lo hizo posible?
¿Quién llamó a las generaciones desde el principio?
Yo, el Señor, soy el primero,
y seré el mismo hasta el fin.
Isaías 41:4


12. Animarnos unos a otros

Tengo muchos deseos de verlos para impartirles algún don espiritual que los fortalezca; mejor dicho, para que unos a otros nos animemos con la fe que compartimos.
Romanos 1:11-12


13. Fortaleza de Dios

Yo fortaleceré a la tribu de Judá
y salvaré a los descendientes de José.
Me he compadecido de ellos
y los haré volver.
Será como si nunca los hubiera rechazado,
porque yo soy el Señor su Dios,
y les responderé.
Zacarías 10:6


14. Poder del Altísimo

—El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Así que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios.
Lucas 1:35


15. No temas

Así que no temas, porque yo estoy contigo;
no te angusties, porque yo soy tu Dios.
Te fortaleceré y te ayudaré;
te sostendré con mi diestra victoriosa.
Isaías 41:10


16. Todo lo puedo en Cristo

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Filipenses 4:13


17. Fortaleza al cansado

Él fortalece al cansado
y acrecienta las fuerzas del débil.
Isaías 40:29


18. Si soy débil, Soy fuerte

Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
2 Corintios 12:10


19. El Espíritu que recibimos

Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio.
2 Timoteo 1:7


20. El Señor es fiel

Pero el Señor es fiel, y él los fortalecerá y los protegerá del maligno.
2 Tesalonicenses 3:3


21. El Señor es mi fuerza

El Señor es mi fuerza y mi escudo;
mi corazón en él confía;
de él recibo ayuda.
Mi corazón salta de alegría,
y con cánticos le daré gracias.
Salmos 28:7


22. La gloria de Dios

Tuyos son, Señor,
la grandeza y el poder,
la gloria, la victoria y la majestad.
Tuyo es todo cuanto hay
en el cielo y en la tierra.
Tuyo también es el reino,
y tú estás por encima de todo.
1 Crónicas 29:11


23. Toda la gloria para Dios

Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros, ¡a él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos! Amén.
Efesios 3:20-21


24. Busquemos su presencia

¡Refúgiense en el Señor y en su fuerza,
busquen siempre su presencia!
1 Crónicas 16:11


25. Debemos estar alertas

Manténganse alerta; permanezcan firmes en la fe; sean valientes y fuertes.
1 Corintios 16:13


26. Tu eres mi protector

Pero yo le cantaré a tu poder,
y por la mañana alabaré tu amor;
porque tú eres mi protector,
mi refugio en momentos de angustia.
Salmos 59:16


27. No hay imposibles para Él

¡Ah, Señor mi Dios! Tú, con tu gran fuerza y tu brazo poderoso, has hecho los cielos y la tierra. Para ti no hay nada imposible.
Jeremías 32:17


28. El Señor es nuestra fuerza

El Señor omnipotente es mi fuerza;
da a mis pies la ligereza de una gacela
y me hace caminar por las alturas.
Habacuc 3:19


29. Debemos fortalecernos

Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor.
Efesios 6:10


30. La palabra es vida y poder

Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.
Hebreos 4:12


31. Amar a Dios con todo nuestro ser

Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.
Marcos 12:30


32. Confianza en el Señor

Pero los que confían en el Señor
renovarán sus fuerzas;
volarán como las águilas:
correrán y no se fatigarán,
caminarán y no se cansarán.
Isaías 40:31


33. Él fortalece nuestro corazón

Podrán desfallecer mi cuerpo y mi espíritu,
pero Dios fortalece mi corazón;
él es mi herencia eterna.
Salmos 73:26


34. Su gran Espíritu

Así que el ángel me dijo: «Ésta es la palabra del Señor para Zorobabel:» “No será por la fuerza ni por ningún poder, sino por mi Espíritu —dice el Señor Todopoderoso—.”
Zacarías 4:6


35. No hay excusa

Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa.
Romanos 1:20


37. El poder de su amor

Porque no fue su espada la que conquistó la tierra,
ni fue su brazo el que les dio la victoria:
fue tu brazo, tu mano derecha;
fue la luz de tu rostro, porque tú los amabas.
Salmos 44:3


No cabe duda que la palabra de Dios es muy poderosa, y que puede hacer cambiar nuestra vida para bien, siempre y cuando la entendamos y sobre todo la pongamos por obra, si es algo muy difícil porque existen diferentes cosas que posiblemente debamos dejar durante ese camino, pero si realmente queremos que Dios nos de fortaleza es necesario.

Si en cualquier momento sentimos que ya no podemos, no debemos dudar ni un segundo en abrir la Biblia y leer estos hermosos versículos, aunque debemos estar conscientes de que no solo se trata de leer y ya, debemos tratar de comprender el verdadero mensaje que hay en cada palabra y notaremos esa diferencia entre estar sin esperanza y vivir llenos de fortaleza, y de esa manera veremos cómo nuestra vida va cambiando y siendo mucho más sencilla.

Nosotros mismos en ciertas ocasiones nos complicamos la vida, es verdad que todos sufrimos situaciones que nos desaniman y nos hacen perder la esperanza, pero debemos pensar que en el mundo existen una gran cantidad de personas que se encuentran viviendo cosas peores y aun así nunca pierden la esperanza o la fortaleza, recuerda que todas las pruebas que Dios nos pone, no son para castigarnos, sino para hacer mucho más fuertes y acercarnos a él.

Por esta razón, nunca dudemos en buscarle, siempre y cuando lo hagamos de todo corazón y no simplemente por una conveniencia, es decir, no buscarlo solo cuando nos sentimos mal, a Dios se le busca siempre aunque estemos lo mejor posible, porque gracias a él es que nos encontramos así, este pensamiento llévalo siempre en tu mente y corazón.

 

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