Versículos de ofrenda

Versículos de ofrenda

La ofrenda es considerada un regalo o un presente que se da, impulsado por un acto de buena fe de nuestros corazones hacia los demás, el cual puede ser por agradecimiento o porque simplemente así se dispuso, siendo en la mayoría de los casos destinado a una noble causa, sin embargo, en ocasiones vamos al culto y ofrendamos de forma espontánea lo que hurgamos en los bolsillos y solo por eso nos sentimos bien, pero es necesario e indispensable comprender que mediante la ofrenda damos una muestra de amor y dedicación hacia la obra de Dios y por esa razón ésta no debe ser improvisada, la forma idónea es decidirlo en oración con nuestro Señor antes de asistir a misa y si eres el proveedor de tu hogar debes tomar la decisión orando junto a tus familiares, pero antes analiza si tienes la actitud correcta para hacerlo.

Lastimosamente, no siempre se tienen estas buenas intenciones, a veces convertimos la ofrenda en una forma de lavar los pecados para tratar de enmendar errores cometidos o en todo caso, ofrendamos por compromiso o temor al qué dirán, sin darnos cuenta, que de esta forma estamos condenando nuestra semilla, lo que no es visto con buenos ojos por Dios, ya que, a él no se le puede engañar, por lo tanto, si te sientes identificado con lo descrito anteriormente, es importante que tomes una pausa, medites, ores y reflexiones, ante todo debemos ser sabios para darnos cuenta que todo lo que creemos que nos pertenece es de Dios y así como nos lo dio también puede quitárnoslo.

En ningún momento pienses que al realizar este acto le haces un favor a Dios, entonces ¿cuáles son los motivos correctos para dar la ofrenda? A continuación te enlistamos una serie de justificantes para conocer como se debe ofrendar:

Todo le pertenece a Dios, en primer lugar, reconoce que todo lo que tienes es del Señor.

La ofrenda es espiritual, del mismo modo que priorizamos las cosas más importantes, siguiendo lo que dicta nuestro corazón cuando gastamos el dinero para uso personal, pues así debemos sentirnos al momento de ofrendar.

Da porque Dios te ha dado, en ningún momento quieras negociar con nuestro Señor o condicionar la ofrenda a cambio de un favor, al contrario, da porque te sientes agradecido de todo lo que tienes.

Ofrenda para Dios, tu aporte debe ser una forma de demostrar tu adoración al Señor, jamás encasilles la ofrenda de forma despectiva hacia la iglesia o a los sacerdotes, recuerda que ellos son pastores de Cristo y así como nosotros, ellos forman parte de la obra de Dios.

Ofrenda con satisfacción, con alegría y gozo, así como te sientes cuando cantas o bailas, debes sentirte así cuando dones.

Muchos consideran que el diezmo y la ofrenda son lo mismo, sin embargo, entre ellos existe una diferencia muy notoria, ya que, el diezmo se entrega directamente a la iglesia o culto al que asistes y tiene un valor fijado (la decima parte del tu salario) mientras que la ofrenda es otorgada a cualquier persona, organización o iglesia que desees, siendo totalmente voluntario y puede ser comida, ropa, zapatos o dinero. Vale acotar que bajo ningún concepto debes pensar que el diezmo reemplaza la ofrenda ni viceversa. Pero lo que es fundamental entender, es que bajo los designios de Dios ese es el modelo que debemos seguir, porque es la única forma de prosperar, pero si quieres analizar con mayor énfasis este tema, aquí te dejamos los mejores versículos de ofrendas que obtuvimos de las sagradas escrituras.

1. Sirve gratuitamente, porque todo lo has recibido del Señor

Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente.
Mateo 10:8


2. Alza tu voz y haz justicia

¡Levanta la voz, y hazles justicia!
¡Defiende a los pobres y necesitados!
Proverbios 31:9


3. Da tu ofrenda en silencio y serás enaltecido

Más bien, cuando des a los necesitados, que no se entere tu mano izquierda de lo que hace la derecha, para que tu limosna sea en secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.
Mateo 6:3-4


4. El diezmo te abrirá las puertas del cielo

Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto —dice el Señor Todopoderoso—, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.
Malaquías 3:10


5. No alardees de lo que das porque el Señor ya lo sabe

Por eso, cuando des a los necesitados, no lo anuncies al son de trompeta, como lo hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la gente les rinda homenaje. Les aseguro que ellos ya han recibido toda su recompensa.
Mateo 6:2


7. Sé generoso

Dale a todo el que te pida, y si alguien se lleva lo que es tuyo, no se lo reclames.
Lucas 6:30


8. El que reanima será reanimado

El que es generoso prospera;
el que reanima será reanimado.
Proverbios 11:25


9. Obra siempre de buena voluntad

Porque si uno lo hace de buena voluntad, lo que da es bien recibido según lo que tiene, y no según lo que no tiene.
2 Corintios 8:12


10. En la medida que des se te dará

Den, y se les dará: se les echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes.
Lucas 6:38


11. Da de corazón y no por obligación

Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría.
2 Corintios 9:7


12. Dios es el único dueño de lo que tienes y de lo que das

Pero, ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que podamos darte estas ofrendas voluntarias? En verdad, tú eres el dueño de todo, y lo que te hemos dado, de ti lo hemos recibido.
1 Crónicas 29:14


13. Con regalos se abren todas las puertas

Con regalos se abren todas las puertas
y se llega a la presencia de gente importante.
Proverbios 18:16


14. Honra al Señor con tus riquezas

Honra al Señor con tus riquezas
y con los primeros frutos de tus cosechas.
Proverbios 3:9


15. Ayuda a tu prójimo y tendrás abundancia

El que le suple semilla al que siembra también le suplirá pan para que coma, aumentará los cultivos y hará que ustedes produzcan una abundante cosecha de justicia.
2 Corintios 9:10


16. Dar se transforma en abundancia

Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, y toda buena obra abunde en ustedes.
2 Corintios 9:8


17. Tu generosidad es convertida en acciones de gracias al Señor

Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios.
2 Corintios 9:11


18. No niegues un favor, si puedes ayudar

No niegues un favor a quien te lo pida,
si en tu mano está el otorgarlo.
Proverbios 3:27


19. Si te esfuerzas, Dios concederá los deseos del corazón

Deléitate en el Señor,
y él te concederá los deseos de tu corazón.
Salmos 37:4


20. No codicies lo ajeno

Todo el día se lo pasa codiciando,
pero el justo da con generosidad.
Proverbios 21:26


21. Ser perfecto, es dar todo y seguir a Dios

Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.
Mateo 19:21


22. Si no entregas de corazón, todo será en vano

Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano con eso.
1 Corintios 13:3


23. Los justos dan con generosidad

Los malvados piden prestado y no pagan,
pero los justos dan con generosidad.
Salmos 37:21


La ofrenda es una obra de buena fe que te enaltecerá ante el Señor y como dice en estos sabios versículos “con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes” y basados en tu generosidad, servicio y ofrendas, serás juzgado al dejar este mundo terrenal, entonces pregúntate ¿qué tan buen siervo estoy siendo? ¿bastará solo con lo que hago? O ¿debo hacer cambios en mi vida? Todas estas son interrogantes pudieran estar rondando en tu cabeza, pero no aflijas tus pensamientos, la vida es demasiado efímera para que te quedes deliberando si haces lo correcto o no, en todo caso observa con detenimiento los entornos en que los que te desenvuelves y comprueba si ya hiciste lo que podías por los demás, por alguna buena causa o si todavía existen obras que puedas mejorar o iniciar, aun estas a tiempo de servir para alcanzar la gracia y la salvación en el reino del Señor.

Es importante que siempre mantengas una actitud apacible y humilde ante Dios como hacia tus hermanos, y si por alguna razón sientes que estás en un momento muy exitoso de tu vida que te ha permitido tener las cosas materiales que tanto anhelaste, sepas llevar tu vida con calma y no te dejes cegar por la soberbia o la vanidad, todo lo que has obtenido se lo debes a Dios y este es el mejor instante para contribuir con la iglesia y ofrendar de buena voluntad y con amor a sus nobles causas.

 

0/5 (0 Reviews)

Entradas relacionadas

Ir arriba