Versículos de prosperidad

Versículos de prosperidad

La prosperidad se ha visto desde siempre como un tema muy subjetivo, ya que, las personas por lo general la suelen asociar con las grandes riquezas económicas, la buena suerte o las posesiones de bienes materiales y en función a ello, se auto etiquetan como prosperas o no, sin embargo, nada puede estar más alejado de la realidad y si bien una cosa va tomada de la otra, no siempre el que tiene dinero puede calificarse como prospero. Para aclarar el término, podemos simplificarlo diciendo que, es la capacidad de tener éxito en todo lo que se emprende o el bienestar económico y espiritual que permite liberar de angustias a un individuo.

Curiosamente, la prosperidad se tiende a confundir con el materialismo y este se puede definir como un deseo inagotable de siempre querer más, sin importar lo mucho o poco que haya conseguido jamás se sacian y viven padeciendo lo que no tienen, por esa razón, las personas materialistas se pasan el día preocupados, pensando en como seguir invirtiendo su patrimonio y la gran diferencia reside en que una persona con estas características no logra obtener el bienestar mental, por ende, no se detiene a disfrutar lo que ha logrado, ni mucho menos cree en el rumbo favorable o la buena suerte, es decir, nunca alcanza la prosperidad. Para culminar, una persona prospera no se mide por sus riquezas sino cuando obedece a un criterio muy personal que está ligado a la bonanza y a la paz.

Pero, ¿cómo llegar a ser prósperos sin desviarnos en ser materialistas? lo primero que debe poder hacer una persona que aspira a la prosperidad, es satisfacer sus necesidades básicas, asimismo, equilibrar lo que ansia con sus expectativas reales, así como considerar el entorno que lo rodea y por último, pero no menos importante, evaluar los recursos con los que cuenta para desenvolverse en la sociedad, no obstante, existe algo mucho más poderoso con lo que debe contar un individuo con estos anhelos, y es sin dudas la presencia de nuestro Señor Jesús, sin él nada podría suceder y es quién aprueba y conspira de manera sigilosa en todas nuestras aspiraciones.

La prosperidad desde el punto de vista bíblico está ligada a la obtención de la gracia de Dios, a recibir su bendición, el amor y la misericordia, todo esto suena muy bonito, y por eso, con más entusiasmo, debemos entender el mensaje que Dios nos dejó y que después sus seguidores plasmaron en la santa biblia para ser prósperos. A continuación, con el siguiente listado de versículos bíblicos, encontrarás muchos consejos que te animarán a hallar las respuestas y la guía espiritual que estás necesitando para avanzar y conseguir la prosperidad en todos los aspectos de tu vida.

1. No te preocupes, el Señor trae riquezas

La bendición del SEÑOR trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.

Proverbios 10:22


2. El éxito se define en planificarse bien

Los planes bien pensados: ¡pura ganancia! Los planes apresurados: ¡puro fracaso!

Proverbios 21:5


3. El tiempo te ayudará a prosperar

Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!

Salmo 1:3


4. El Señor bendice a los justos

Porque tú, SEÑOR, bendices a los justos; cual escudo los rodeas con tu buena voluntad.

Salmos 5:12


5. Con Dios están las riquezas y la prosperidad

A los que me aman, les correspondo; a los que me buscan, me doy a conocer. Conmigo están las riquezas y la honra, la prosperidad y los bienes duraderos.

Proverbios 8:17,18


6. El Señor bendecirá tu trabajo

El SEÑOR bendecirá tus graneros, y todo el trabajo de tus manos.

Deuteronomio 28:8


7. El Señor te concederá abundancia

El SEÑOR te concederá abundancia de bienes: multiplicará tus hijos, tu ganado y tus cosechas en la tierra que a tus antepasados juró que te daría.

Deuteronomio 28:11


8. Sé generoso y Dios te sabrá recompensar

Den, y se les dará: se les echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes.

Lucas 6:38


9. Dios recibe tus obras como ofrendas

Dios ha recibido tus oraciones y tus obras de beneficencia como una ofrenda.

Hechos 10:4


10. No tengan deudas pendientes con nadie

No tengan deudas pendientes con nadie, a no ser la de amarse unos a otros. De hecho, quien ama al prójimo ha cumplido la ley.

Romanos 13:8


11. Dios les proveerá de todo lo que necesiten

Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.

Filipenses 4:19


12. La oración hace que puedas prosperar espiritualmente

Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.

3 Juan 1:2


13. Conoce la gracia de nuestro Señor Jesucristo

Ya conocen la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que aunque era rico, por causa de ustedes se hizo pobre, para que mediante su pobreza ustedes llegaran a ser ricos.

2 de Corintios 8:9


14. Siembra en abundancia y cosecharás en abundancia.

Recuerden esto: El que siembra escasamente, escasamente cosechará, y el que siembra en abundancia, en abundancia cosechará.

2 de Corintios 9:6-7


15. Enaltece solo al Señor

«Exaltado sea el SEÑOR, quien se deleita en el bienestar de su siervo.»

Salmos 35:27


16. Honra al Señor con tus riquezas

Honra al SEÑOR con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas. Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo.

Proverbios 3:9,10

Estos versículos describen cómo Dios siempre ha querido que obtengamos la prosperidad mental y espiritual en nuestras vidas, alejándonos de la codicia y de la avaricia, por ello nos muestra que a través del servicio a nuestro prójimo y comprometiéndonos frecuentemente a brindar ayuda a los demás, podremos combatir contra esos malos pensamientos, ya que está demostrado que al suplir las necesidades de los demás viviremos confiadamente en nuestro Señor.

Es importante que recuerdes siempre, sobre todo si llegas a estar a punto de desmoronarte, que la prosperidad si existe y que la podrás alcanzar solo con Dios a través de la fe, la esperanza y la buena voluntad, pero también debes tener una actitud positiva y agradecer constantemente por todo lo que recibes, sin dudas estos, son los atributos más resaltantes que te harán merecedor de las grandes bendiciones de Dios y te sentirás feliz a plenitud.

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