Versículos de sanidad para los enfermos

Como bien sabemos somos carne, y por lo tanto solemos tener problemas de salud en ciertos momentos de nuestra vida, algunos sufrimos enfermedades menores, las cuales son pasajeras, sin embargo, en el mundo existen una gran cantidad de personas que adquieren enfermedades crónicas, muchos desde su nacimiento ya las padecen, lo peor es que suelen sufrir mucho esas personas y en ciertos casos incluso prefieren la muerte, y es algo entendible, imagínate estar solo sufriendo en este mundo.

Sin embargo, no todo está perdido, aunque así lo parezca, aún tenemos un esperanza y de hecho una muy grande, y esa salida se llama Dios, es verdad que los médicos son los encargados de velar por nuestra salud, no obstante, Dios es quien en realidad guía a los médicos en su labor, si nuestro Padre no quiere sanarnos, créeme que ni el mejor médico del mundo lo podrá hacer, mucha gente incluso blasfema en contra de Dios, ya que dicen que no existe y no tiene poder, sin embargo, él siempre muestra su misericordia con los que tienen fe en él, y no te miento si te digo que yo mismo he sido testigo de sus maravillas.

Muchas personas no creen en esto, ya que en ciertas ocasiones no ven la respuesta de Dios pronto, sin embargo, debemos ponernos a pensar si estamos pidiendo de la forma correcta, lo primero que debemos reflexionar es si realmente lo estamos pidiendo que fe, créeme que sin ella, jamás veremos la respuesta de Dios, además, él sabe perfectamente en qué momento dar respuesta a nuestros malestares, así que, tampoco seas impaciente, tú debes estar tranquilo y simplemente esperar a que Dios obre en ti o en la persona que se encuentra sufriendo por cualquier enfermedad.

En la biblia podemos encontrar diferentes versículos, los cuales nos dan consuelo y esperanza si estamos pasando una situación de salud complicada, por ello, hemos decidido buscar esos versos y ponerlos aquí, para que veas el gran amor que tiene Dios con nosotros y lo fácil que es para él sanarnos.

1. Yo soy el Señor su Dios

Les dijo: Yo soy el Señor su Dios. Si escuchan mi voz y hacen lo que yo considero justo, y si cumplen mis leyes y mandamientos, no traeré sobre ustedes ninguna de las enfermedades que traje sobre los egipcios.
Yo soy el Señor, que les devuelve la salud.

Éxodo 15:26


2. Sanó a los que lo necesitaban

Pero la gente se enteró y lo siguió. Él los recibió y les habló del reino de Dios. También sanó a los que lo necesitaban.

Lucas 9:11


3. Su poder los sanaba

Así que toda la gente procuraba tocarlo, porque de él salía poder que sanaba a todos.

Lucas 6:19


4. Él llevó nuestros pecados

Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados.

1 Pedro 2:24


5. Dios nos conforta en la enfermedad

El SEÑOR lo confortará cuando esté enfermo; lo alentará en el lecho del dolor.

Salmos 41:3


6. Dios restaura a los quebrantados

Restaura a los de corazón quebrantado y cubre con vendas sus heridas.

Salmos 147:3


7. Nos dará salud

Sin embargo, les daré salud y los curaré; los sanaré y haré que disfruten de abundante paz y seguridad.

Jeremías 33:6


8. Dios nos mantendrá libres de toda enfermedad

El SEÑOR te mantendrá libre de toda enfermedad y alejará de ti las horribles enfermedades que conociste en Egipto; en cambio, las reservará para tus enemigos.

Deuteronomio 7:15


9. El reino de Dios está cerca

Sanen a los enfermos que encuentren allí y díganles: “El reino de Dios ya está cerca de ustedes”.

Lucas 10:9


10. Jesús reprende un demonio

Jesús reprendió al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquel momento.

Mateo 17:18


11. Ya no habrá lamento ni dolor

Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir».

Apocalipsis 21:4


12. Por sus heridas fuimos sanados

Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.

Isaías 53:5


13. Sáname Señor

Sáname, SEÑOR, y seré sanado; sálvame y seré salvado, porque tú eres mi alabanza.

Jeremías 17:1


14. Nos sostendrá con su diestra victoriosa

Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa.

Isaías 41:10


15. Son la salud del cuerpo

Ellas dan vida a quienes las hallan; son la salud del cuerpo.

Proverbios 4:20-22


16. Con una sola palabra Jesús lo sano

Señor, no merezco que entres bajo mi techo. Pero basta con que digas una sola palabra, y mi siervo quedará sano.

Mateo 8:8


17. Sanó a todos los enfermos

Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados, y con una sola palabra expulsó a los espíritus, y sanó a todos los enfermos.

Mateo 8:1


18. Jesús se la pasaba sanando enfermos

Jesús recorría todos los pueblos y aldeas enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia.

Mateo 9:35


19. El poder que Dios daba

Tomarán en sus manos serpientes; y, cuando beban algo venenoso, no les hará daño alguno; pondrán las manos sobre los enfermos, y estos recobrarán la salud.

Marcos 16:1


20. Un enfermo sanado, seguía al Señor

Además, como vieron que los acompañaba el hombre que había sido sanado, no tenían nada que alegar.

Hechos 4:14


21. Te pedí ayuda y me sanaste

Señor mi Dios, te pedí ayuda y me sanaste.

Salmos 30:


22. ¡Tú fe te ha sanado!

¡Hija, tu fe te ha sanado! —le dijo Jesús—. Vete en paz y queda sana de tu aflicción.

Marcos 5:34


23. Dios siempre nos da descanso

Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.

Mateo 11:28


Como puedes ver Dios únicamente nos pide tener confianza y fe, y posteriormente él nos ayudará, en la biblia como puedes ver existen varios versículos que nos exponen de mejor manera lo que era capaz de hacer nuestro Señor por los enfermos tanto en el ámbito físico como en el espiritual, muchos de esos personajes que se mencionan incluso no tenían la necesidad de ser vistos o tocados por Jesús, con el simple hecho de creer que se iban a sanar pasaba, por ello, la importancia tan grande de siempre tener fe, por más difícil que se vea la situación.

Así que, si te encuentras en una situación difícil ya seas tú o algún familiar, lo primero que debes tener es paciencia, y sobre todo jamás olvidarte de Dios, nuestro Padre nunca nos abandonada, recuerda que él jamás nos pondrá pruebas que no podamos superar, cada tentación, dolor, aflicción solo son para hacernos más fuertes y probar nuestra verdadera valía como hijos de Dios, eso es algo que no podemos olvidar ni en nuestros peores días.

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