Versículos de sanidad

Como seres humanos que somos, vivimos en cuerpos físicos los cuales al pasar el tiempo comenzarán a fallar y es algo normal. Sin embargo, durante ese proceso nos enfrentaremos con toda clase de dificultades, la mayoría de ellas casi siempre están relacionadas con enfermedades, y es uno de los principales problemas que las personas viven hoy en día.

Normalmente, todos nos dirigimos hacía los doctores, pues sin duda son las personas indicadas para tratar nuestros malestares, sin embargo, hay alguien a quien también debemos acudir y no solamente será capaz de darnos sanidad física, además, al presentarle nuestros problemas, Dios será capaz de darnos sanidad espiritual y emocional, la cual incluso puede ser más importante.



En la Biblia podemos encontrar algunos versículos que nos ayudarán a comprender de mejor manera que es la sanidad, y que sin duda nos ayudarán a mejorar nuestra condición. Veamos algunos.

1. Yo soy su señor

Les dijo: «Yo soy el Señor su Dios. Si escuchan mi voz y hacen lo que yo considero justo, y si cumplen mis leyes y mandamientos, no traeré sobre ustedes ninguna de las enfermedades que traje sobre los egipcios. Yo soy el Señor, que les devuelve la salud».
– Éxodo 15:26

Explicación:

Dios nos recuerda que si hacemos su voluntad, tal y como a él le agrada, evitaremos que caigan sobre nosotros alguna enfermedad terrible, tal y como le sucedió a los egipcios precisamente por no obedecer las órdenes que Dios les había dado.


2. El reino de los cielos está cerca

Dondequiera que vayan, prediquen este mensaje: “El reino de los cielos está cerca”. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente.
– Mateo 10:7-8

Explicación:

Si tomamos este versículo de forma literal, seguramente nos cueste trabajo entender cómo haríamos nosotros estas actividades mencionadas, sin embargo, esto nos trata de decir que debemos salvar a las personas que se encuentran perdidas por el mundo, a esas personas que piensan que no tienen esperanza, las cuales serían personas muertas o enfermas simbólicamente hablando, y que lo hagamos sin buscar ninguna recompensa.


3. Tu fe, puede sanarte

¿Qué quieres que haga por ti? —le preguntó.
Rabí, quiero ver —respondió el ciego.
Puedes irte —le dijo Jesús—; tu fe te ha sanado.
Al momento recobró la vista y empezó a seguir a Jesús por el camino.
– Marcos 10:51-52

Explicación:

Muchas veces pedimos cosas y Dios no nos responde, paso siguiente renegamos de él y nos molestamos, sin embargo, debemos analizar si estamos pidiendo correctamente, y la manera justa de hacerlo con fe, debemos saber que la fe es creer en algo que no vemos, por ello si en algún momento dudamos de que Dios puede hacerlo en ese momento habremos fallado.


4. La oración con fe, puede sanar un enfermo

¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a los ancianos de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y, si ha pecado, su pecado se le perdonará.
– Santiago 5:14-15

Explicación:

Debemos comprender que no solo por el simple hecho de llamar a los ancianos y que hagan oración por nosotros será suficiente para sanarnos ya sea de una enfermedad o falta que hayamos cometido, es cierto que ellos tienen autoridad de Dios, no obstante, la clave principal para que seamos sanados y perdonamos es que creamos que así será, y cómo se logra eso con fe.




5. Ustedes serán sanados

Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados.
– 1 Pedro 2:24

Explicación:

Como bien sabemos Jesús se sacrifico por nosotros, esto con el fin de brindarnos una oportunidad de ser salvos, antes de eso el mundo entero se encontraba perdido y sin ninguna esperanza, depende de nosotros hacer valido tal sacrificio, recordemos que Jesús no se puede sacrificar dos veces.


6. El precio de nuestra paz y la sanación de nuestras heridas

Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.
– Isaías 53:5

Explicación:

Jesús se tuvo que entregar, aun siendo el hijo de Dios, el recibió todo el castigo que nosotros debimos recibir por nuestros pecados, pero Dios mostró todo su amor hacía el mundo entregando a su hijo, y por tal motivos hoy en día somos libres.


7. Atiende a mis consejos

Hijo mío, atiende a mis consejos; escucha atentamente lo que digo. No pierdas de vista mis palabras; guárdalas muy dentro de tu corazón. Ellas dan vida a quienes las hallan; son la salud del cuerpo.
– Proverbios 4:20-22

Explicación:

Tal como un padre, Dios nos pide que pongamos en práctica sus palabras, y que no las pasemos por alto, debemos comprender que cuando hace referencia a corazón está hablando de nuestra mente, ahí debemos conservar sus consejos para no olvidarlos, y si lo hacemos obtendremos sanidad total.





8. Clama al señor y consigue tu salvación

En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción. Envió su palabra para sanarlos, y así los rescató del sepulcro.
– Salmo 107:19-20

Explicación:

En los momentos más difíciles que podamos pasar, siempre debemos tener presente a Dios, antes que todo lo demás, el escucha nuestras plegarias y en su amor es capaz de levantarnos, ya sea de alguna enfermedad física, o bien una enfermedad espiritual, la cual muchas veces suele ser peor.


9. Alaba al señor

Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias.
– Salmo 103:1-3

Explicación:

En todo momento debemos tener presente el alabar a Dios, él se regocija con nuestras alabanzas, tanto así que no tiene ningún problema es perdonar cualquier pecado que hayamos cometido, siempre y cuando lo hagamos de corazón, a su vez el curará cualquier dolencia que tengamos, ya sea física o espiritual.


10. El señor cubre tus heridas

Restaura a los abatidos
y cubre con vendas sus heridas.
– Salmos 147:3

Explicación:

Muchas veces sentimos que ya no podemos más, por todos los problemas que se nos presentan en nuestra vida, pero no podemos olvidar que Dios es capaz de levantar al más hundido, y él se encargara de sanar esas heridas con amor.


11. Corazón alegre

Gran remedio es el corazón alegre,
pero el ánimo decaído seca los huesos.
– Proverbios 17:22

Explicación:

No existe mejor medicina que tener un corazón feliz, de esta forma evitaremos muchas enfermedades y por ende seremos mucho más productivos, no obstante, si tenemos un animó bajo o estamos constantemente de mal humor esto puede provocar severos problemas en nuestro aparato nervioso, lo cual termina generando enfermedades emocionales.





12. Ayuda a tu prójimo

Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente.
– Mateo 10:8

Explicación:

Siempre debemos ver por nuestro prójimo, incluso antes que por nosotros mismos, si vemos que esa persona se está saliendo del camino, es nuestro deber tratar de levantarlo de esa manera lo podremos salvar de una muerte espiritual, la cual es peor que una muerte física, ya que no existe nada peor que vivir sin esperanza alguna, no olvidando que lo tenemos que hacer de corazón no buscando nuestro propio beneficio.


13. Humildad

No seas sabio en tu propia opinión;
más bien, teme al Señor y huye del mal.
Esto infundirá salud a tu cuerpo
y fortalecerá tu ser.
– Proverbios 3:7-8

Explicación:

Creer que nosotros tenemos la razón respecto a todo es un grave error, el único que perfecto es Dios, y por ello debemos hacerle caso huyendo del mal camino, el cual siempre nos llevará a perdición, si hacemos lo contrario y obedecemos a Dios nos dará sanidad física y espiritual.


Es bien sabido que nuestro cuerpo físico en algún momento morirá. Sin embargo, es mucho mejor pasar el tiempo que Dios nos preste la vida sanos, tanto en la salud física como en la espiritual, y por ello es importante comprender que Dios es el único capaz de realizar esto por nosotros, siempre y cuando hagamos su voluntad y sobre todo creamos con plenitud en él.

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